jueves, 31 de julio de 2014

Carta a Chochichi numero 2

Carta a Chochichi numero 2

Querido mío, extraño tenerte, te extraño a mi lado, me haces falta para dormir, ayer escuche a Edith Piaf y me fui en llanto con L'hymne a l'amour, el himno del amor que de alguna forma expresa mis sentimientos hacia ti, no te miento. Sé que no fui un santo en ciertos momentos pero pido perdón a Dios todo el tiempo por lo hecho, y pretendo no caer más en el juego del diablo. Siento que este período de prueba nos hará más fuertes, y conseguiremos aquello que anhelamos.

Entendido todo el párrafo anterior y asimilado como mi verdad, vuelvo a indagar en el dolor y en el porqué de las cosas y sus consecuencias, estuve muy activo en estos días, he dibujado mucho, y allí voy con el vestido de novia, entre pinturas y expresiones de amor he sentido que me comprendo más. Hay situaciones muy duras con respecto a la relación de mi tío y mi tía, mi primo y su esposa, las relaciones están muy deterioradas, el saber del viaje de mi padre y su novia, me hacen reflexionar acerca de que es enamorarse do desenamorarse de alguien, lo verdadero y lo falso, el desapego, el deseo y bueno aunque crea en el amor, el respeto y el espacio entre los individuos permite que el amor se dé, que el extrañar es una forma de demostrar amor, afecto, añorar un beso, un abrazo y una conexión alma alma donde todo es ganar.
Soy un ser triste, me veo al espejo y mis ojos, no están blancos, están apagados, tengo una tristeza en el alma tan profunda que en momentos rompo en llanto y detener esa lluvia de cristales es tarea imposible, me conmuevo con facilidad al ver el sufrimiento humano, sé que debería ser más fuerte, soy hombre y tengo que comportarme como tal, pero hay cosas tristes, uno extraña, uno se apega demasiado a las experiencias vividas, y debo reconocer que pertenezco a ese grupo de personas que tal vez son muy sensibles para este mundo.

Mi primo me mostró hoy un retrato que le hicieron de su papá, mientras estaba en la cárcel, me contó acerca del artista, me contó que él era como yo, un ser sensible que vivía en la luna y un día decidió acabar con todo y quitarse la vida con un mecate. Rompí en llanto, porque el mundo no es para todos, los sensibles sufrimos porque siempre hay alguien que se aprovecha, me parece asombroso que todo aquel que dice amar a Dios por sobre todo, y sigue los mandamientos de la iglesia católica sea incapaz de ver a Jesucristo en toda forma viva, que la gente pierda la fe por ver las acciones del otro, que son negativas.. la respuesta siempre es si él lo hace porque yo no? En lugar de tomar el camino del amor prefieren matarse los unos a los otros, estar estresados, con ira, con muerte en sus cuerpos.

Soy confusión a cada paso, pero me guía Dios y en él confío. Respiro profundo, medito, cierro los ojos y lo primero que veo es tu silueta que se ilumina lentamente con una luz suave que luego se intensifica. Eres tan hermoso que pareces un santito de iglesia, con tus piernitas cortas y tu torso largo, muero por estar contigo en una camita, con un porrito y un chocolate dándote besitos de amor y poniendo mi pecho en tu espalda para dormir.


Sufro de lo mismo de siempre, lloro demasiado, bonita herencia, solo espero que podamos estar juntos de nuevo, en mejores condiciones, en un país más agradable donde no sintamos que tenemos que ser los más rudos para que nos respeten.

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