Escribir se convierte en la última terapia del desolado.
Quién arregla libros? Pregunto, porque tengo ya millones de
libros desarreglados, desarreglados en todas las formas y colores, los libros
los dejé en mi cabeza, en retazos, en manuscritos recortados y regalados a
algún pariente o amigo, tengo libros en las cartas de amor y conversaciones en
Facebook, es tan íntimo y tan público a la vez, tengo libros de canciones,
tengo cancioneros completos en distintos rincones de mi habitación, pasajes de
tren, tengo mapas de metro, tengo amores en ciudades lejanas y un frío
invierno, un calor o un verano tranquilo fresco en las noches, el tibio abrazo.
Tengo Libros en la cocina, tengo libros de recetas, títulos guardados en
distintas gavetas que no sirven de nada si vas a sufrir de Alzheimer, tengo
libros de todos, de Historia, de Geografía, de Poesía China, de Iglesias,
Revistas de Moda, Páginas Web, Blogs, tengo Libros organizados en mi corazón,
Quién me ayudará alguna vez a ordenar mis libros.
De alguna forma todo lo que conozco me traiciona o me
desilusiona en alguna manera, no quiero escuchar a más nadie por un rato.
Espero que los sueños se conviertan en realidad algún día y que la Maldad
reciba su merecido. Pido perdón, a cada instante a mí mismo y al universo, a Dios y a todo
aquello a lo que he ofendido en la vida, pido perdón y pido amor para
comprender, pido misericordia y pido alguna bendición, reconocerme pecador,
caído y vulnerable no me hace un ser que no se arrepiente o se arrepiente con
humildad, observar la moneda por ambas caras es de gran ayuda.
Tengo tanto amor por dar, tanta energía que se desperdicia
en un lugar donde ser un soñador es un problema, y pedir ayuda no es una opción
a largo plazo, pedir ayuda es una pared de escalar de metros donde al caer está
el infierno.Pedir ayuda a veces es vivir con una mordaza por mostrar tu
ser al otro, pedir ayuda es como buscar un lugar en el cielo al que no
perteneces, pedir ayuda es penitencia y creo en el ser penitente.